
“Los mexicanos salieron de los indios, los brasileros salieron de la selva, pero nosotros llegamos de los barcos”, Alberto Fernández, expresidente de izquierda.
Nicolás Quintana convirtió a La Libertad Avanza de Uruguay, desde que asumió su liderazgo, en un caso paradigmático de autodestrucción política digna de estudio. Sus intervenciones públicas no solo no fortalecen el proyecto, sino que generan una erosión constante de apoyos. Cada declaración pública, o en ámbitos de reuniones de partido, aleja potenciales aliados y profundiza la fractura interna.
Desde que Nicolás Quintana comenzó el liderazgo del partido La Libertad Avanza de Uruguay, comenzó el declive del mismo. Además de su torpeza estratégica y las acciones administrativas oscuras (las cuales me hacen dudar si quiero dejar en sus manos cajas de la administración pública), también es un declarante nefasto. Experto en el chamuyo y la evasión de respuestas claras —eso hay que reconocerle—, pero inexperto total en cualquier detalle específico. Para dar un ejemplo, declara en nombre de toda la coalición LLA que harán “cárceles carpa”, argumento estúpido por donde se lo mire, pero que declara y defiende públicamente. Me da gracia pensar en los ladrones expertos en trepar muros escapando de los toldos, o al Estado poniendo presupuesto en tecnología para que no pase.
El pésimo timing político de Quintana, declarando en contra de migrantes mientras asume en el Partido Nacional la primera diputada cubana, Leydis Aguilera, también es increíble. Justo cuando el tema Venezuela y Cuba está de moda, y siendo que son los principales inmigrantes que ahora tiene Uruguay. Dejo la excelente respuesta de @Karlaconcuba, influencer política cubana migrante en Uruguay.
Más allá del pésimo mensaje, se cometen errores groseros en todo sentido, que marcan la ignorancia o la mala intención de Nicolás a la hora de tratar el tema. En su video habla de migrantes fundadores del país, siendo que para 1830 fueron criollos nacidos en la Banda Oriental los protagonistas de la independencia. Por otro lado, cuando nombra a los “migrantes malos”, muestra fragmentos de menores en actitud delictiva de Malvín Norte, uruguayos de más de tres generaciones. Y esto pasa porque Nicolás no tiene ni ideología clara ni lectura política inteligente. ¿Trump está de moda entre jóvenes? ¿Las derechas europeas están ganando? Entonces Quintana va a copiar sus eslóganes, pese a que en Uruguay no existe ningún problema de inmigración. Entonces vuelvo a remarcar su pésima estrategia: mientras personas de su partido buscan incorporar a ciudadanos legales de origen cubano y venezolano en un partido que supuestamente está de su lado, su líder va en su contra y obliga a organizaciones de migrantes a realizar comunicados contra sus dichos.
Parte grande de la culpa es su priorización sistemática de lealtad por sobre capacidad. Personas de gran valor se alejan constantemente del partido: influencers políticos, expertos en comunicación, referentes del liberalismo, expertos en economía o áreas específicas. Quintana constantemente expulsa o excluye, directa o indirectamente, al capital humano capaz de llevar adelante un proyecto que debería estar por encima de cualquier ambición personal. Pero todos sabemos que Nicolás Quintana busca ser primero en todas las listas departamentales (del partido que robó), a como dé lugar, porque la casta política es así.
En el pasado perdió al partido que fundó a La Libertad Avanza en Uruguay:(PLU), también perdió alianzas internacionales y nacionales de libertarios que se alejaron del proyecto Quintana: (PPL, IALP), ahora a más de cien mil migrantes que son mejor tratados en el Partido Nacional que en LLA Uruguay. Y todo esto no por competidores astutos, sino por falta de claridad de un líder que lleva al menos cuatro fracasos electorales.

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